La expedición a la Antártida es la forma más común que tienen los turistas para visitar el continente blanco. A diferencia de un crucero convencional, un viaje a la Antártida en modalidad expedición permite desembarcar y estar en contacto directo con el entorno.
Si estás pensando en cómo viajar a la Antártida y quieres algo más que ver el paisaje desde cubierta, este artículo es para ti.
En él analizaremos en qué se diferencia la expedición de un crucero convencional, qué pasa a bordo, cómo son los desembarcos en zodiac, qué puedes hacer en tierra y para quién es y para quién no es este tipo de viaje.
Expedición a la Antártida vs crucero convencional
Los cruceros convencionales también navegan por las aguas antárticas pero su característica fundamental es que los pasajeros a bordo no pueden desembarcar. El viaje consiste en ver el paisaje y la fauna desde cubierta.
Navieras como Princess Cruises o Celebrity Cruises ofrecen este tipo de itinerarios con precios promocionales desde 1.200-1.500 euros, aunque el precio final depende del itinerario, los días de navegación y la categoría de camarote. Suelen ser parte de un viaje más amplio por Sudamérica o la Patagonia.
Frente a este modo de viajar está la opción de la expedición a la Antártida en barcos de menos de 500 pasajeros a los que se permite desembarcar y participar en actividades. Es la forma más habitual de cómo viajar a la Antártida para quienes quieren una experiencia real sobre el terreno.
La diferencia de precio entre ambas opciones es notable: los cruceros convencionales son significativamente más económicos que los de expedición. Si quieres entender qué determina el precio de un crucero a la Antártida, tienes todos los detalles en el artículo sobre presupuesto real para viajar a la Antártida.
Qué pasa a bordo de una expedición
El jefe del equipo expedicionario decide, de acuerdo con el capitán, los lugares en los que se va a desembarcar. El resto del equipo es el que acompaña a los pasajeros en las zodiacs y en los desembarcos.
🌍 Idioma: los equipos expedicionarios están formados por profesionales de diferentes países pero en los barcos que zarpan de Ushuaia (Argentina) lo común es tener a bordo un par o más que son argentinos y, por lo tanto, hablan español.
A bordo del barco expedicionario tienen lugar conferencias relacionadas con la Antártida a cargo del equipo expedicionario o de científicos. Son especialmente frecuentes cuando se dedica el día al cruce del Pasaje de Drake y no se puede desembarcar.
Los temas pueden ser históricos, de fauna, fotografía, geografía, geología, protección medioambiental y otros. En mi viaje fueron excepcionales las conferencias sobre la expedición de Shackleton, las diferencias entre pingüinos y sus ciclos reproductores. También de ballenas, focas y krill. Aprendí en un ambiente relajado y entretenido.
🗣️ A tener en cuenta: las conferencias son en inglés, el idioma que se emplea en los barcos. El Ushuaia es famoso por ser bilingüe inglés y español y otros barcos de la flota pueden tener actividades en otros idiomas como Ponant en francés. En algunos itinerarios concretos las navieras pueden tener guías en español a bordo.
Dependiendo del barco, a bordo puede haber laboratorios y programas de Ciencia Ciudadana como conteo de ballenas identificando sus aletas caudales en el proyecto HappyWhale, observación de nubes para Globe Observer, conteo de aves marinas para el proyecto eBird de la Universidad de Cornell o mediciones de la salinidad del agua y presencia de microplásticos en colaboración con el Scripps Institution of Oceanography.
No todos los barcos expedicionarios son iguales en sus programas de ciencia y si se tiene especial interés debe preguntarse por las condiciones específicas antes de pagar. Entre las navieras con gran fama por sus proyectos científicos y/o de Ciencia Ciudadana destacan Oceanwide Expeditions, Hurtigruten, Aurora y Polar Latitudes.
Además de esas actividades académicas, a bordo de un barco expedicionario también hay actividades sociales como juegos y también de relax como gimnasio o jacuzzi, aunque en este punto hay gran variedad según el nivel de lujo de cada barco.
Cómo son los desembarcos
El punto álgido de un viaje a la Antártida en modalidad expedición son los desembarcos. Debido al límite de la IAATO de los 100, los barcos con más de 100 pasajeros a bordo deben efectuar rotaciones para que todos puedan descender.
Los desembarcos comienzan con la bajada de zodiacs al agua y una primera exploración de los guías de expedición que son los que determinan si se puede desembarcar en el lugar elegido, ya que las condiciones del lugar o la actividad animal pueden desaconsejarlo.
⚓ A tener en cuenta: la naviera Viking además de zodiacs opera unas lanchas que llama SOB para los desembarcos. Se caracterizan porque protegen más que las zodiac de las inclemencias de la navegación y es más fácil subir y bajar de ellas, lo que las hace ideales para personas con movilidad reducida.
Si se decide proceder, los pasajeros acudirán al mud room, el lugar donde se ponen las botas de goma, parka, pantalón impermeable y chaleco salvavidas. También se escanea el código de la tarjeta que nos identifica tanto antes de subir a la zodiac como al regresar al barco.
Al regresar también puede ser necesario pasar las botas por líquidos desinfectantes, aunque cada barco lo tiene montado a su manera.
🔄 Rotaciones y mud room: los barcos que necesitan hacer rotaciones llaman al mud room por altavoz a los pasajeros según un color que les han asignado el día de embarque. De esa manera nunca está congestionado y se garantiza que se respetan los límites de la IAATO para desembarcos.
Para bajar a la zodiac siempre hay dos empleados del barco ayudando, uno en el buque y otro ya en la zodiac. Se sube y se baja uno a uno dándole un «abrazo de marinero» a los ayudantes, es decir, hay un agarre doble de brazo a brazo para asegurar que nadie se cae.
En las zodiac se viaja por unos 20 minutos sentados en el borde. El agua puede salpicar y puede levantarse viento de la nada por lo que es fundamental que los teléfonos no se lleven simplemente en la mano y estén sujetos con un cordón al cuello o a la muñeca y que la ropa sea impermeable

También puede haber navegación en zodiac por la costa o entre icebergs, lo que en mi opinión es espectacular.
Los desembarcos en tierra se hacen sobre mojado, es decir, la zodiac encalla y uno a uno los pasajeros se deslizan por los bordes, pasan sus piernas por encima y bajan, generalmente colocando sus pies en agua, por eso siempre se llevan puestas las botas de goma.
El tiempo en tierra va a depender, en gran medida, del número total de pasajeros que lleve el barco y la actividad que se realice.
La regla general es que en los desembarcos nadie puede sentarse ni acostarse ni apoyar sus mochilas. Se puede caminar libremente por un gran espacio siempre y cuando no se salga de los límites fijados con banderitas por el equipo expedicionario, a quienes se debe obedecer en todo momento.
Finalmente, está estrictamente prohibido tocar a un animal e incluso acercarse a menos de cinco metros. Además, los pingüinos usan unos caminos para moverse entre sus nidos y el agua y nunca se pueden obstruir con nuestra presencia.
🐧 ¿Sabías que los pingüinos no tienen miedo a los humanos por lo que no es extraño que se acerquen con curiosidad? Si este es el caso siempre nos debemos alejar para respetar la distancia mínima de 5 metros. Además, si nos cruzamos, los pingüinos siempre tienen el derecho de paso sobre los humanos.
Qué puedes hacer en tierra después de desembarcar
Respetando siempre los límites de qué no se puede hacer, puedes hacer muchas cosas. Las divido en tres categorías: paseos de exploración, actividades comunes y actividades extraordinarias.
Paseos de exploración
Una de las cosas que más me sorprendió de la Antártida es la gran diferencia entre un sitio de desembarco y el siguiente.
Se pueden ver distintos tipos de pingüinos, principalmente en la Península barbijo, papúa y adelia, pero también de focas. Es posible acercarse en algunos lugares a glaciares espectaculares como en Puerto Neko. También se pueden visitar restos de balleneras históricas, museos británicos, casetas argentinas, cementerios y, dependiendo del itinerario y el barco, la oficina de correos británica de Puerto Lockroy y el bar ucraniano de la Base Vernadski y su famoso bar Faraday, abierto a turistas y considerado el ubicado más al sur de todo el planeta.
🌋 Isla Decepción: el desembarco en esta isla volcánica a la que entra el barco navegando por un cráter colapsado es muy especial. Mientras que la Antártida es blanca, Isla Decepción es negra. Además cuenta con el aliciente de contar con ruinas gigantes de una antigua ballenera e, incluso, un cementerio. En esta isla se encuentra la estación científica española Gabriel de Castilla.
Actividades más frecuentes
Las actividades más comunes suelen ser zambullido polar, kayak, senderismo con raquetas de nieve y camping. Solo el kayak y zambullido polar se puede practicar a lo largo de toda la temporada de viajes antárticos.

El senderismo dura 2-3 horas y permite subir a alturas y tener otra visión del paisaje. Fue la actividad que más me gustó.
El camping tiene lugar después de cenar, cuando se desembarca del buque hasta antes de la hora del desayuno. Hay que destacar que se tiene un pequeño retrete para «número 1» pero no para «número 2».
Dependiendo del barco y del itinerario puede haber paddling, submarinismo y snorkeling.
Todas las actividades pueden estar incluidas en el precio del viaje o tener un coste adicional, algo que varía enormemente de una naviera a otra y que conviene consultar antes de reservar.
También hay que tener en cuenta que hay un número limitado de plazas y que pueden agotarse.
Actividades extraordinarias
Algunos barcos ofrecen actividades que van más allá de lo habitual y que marcan una diferencia real en la experiencia. Estas son las opciones más destacadas y los barcos que las ofrecen:
📱 Desliza para ver la tabla completa.
| Actividad | Navieras y barcos |
|---|---|
| Helicóptero | Quark Expeditions (Ultramarine), Oceanwide Expeditions (Ortelius) |
| Submarinismo | Oceanwide Expeditions, Aurora Expeditions |
| Sumergible | Scenic Eclipse I, Scenic Eclipse II |
Muchos cruceros expedicionarios permiten la modalidad chárter para todo el barco o solo para un número de pasajeros. En estos casos se desarrollan las actividades en las que están interesados, siendo muy común los viajes de solo fotografía, y no son raros los de esquiadores.
Yo coincidí con un grupo de nadadores en hielo británicos y australianos para los que el barco preparó la logística para que pudieran nadar la distancia que ellos querían en ese tipo de aguas.
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Para quién es y para quién no es
La Antártida es un bellezón pero no es el destino que deban elegir las personas que no están interesadas en la naturaleza o que no soporten las temperaturas bajas.
Para todos los demás, la Antártida es un destino único, bello, sorprendente y no masificado. De lo poco que queda en nuestro planeta y así seguirá siendo, afortunadamente, por los límites que se imponen a los desembarcos.
Aunque hay un buen número de jubilados en los barcos, me sorprendió el alto porcentaje de menores de 35 años. La proporción va a depender del barco y cuanto más lujoso, por regla general, mayor en edad será el pasaje.
No hay un límite de edad por el lado superior, pero si se tiene movilidad reducida se recomienda hablar con la naviera antes de comprar el billete.
Por el contrario, sí que puede haber un límite de edad por el lado inferior. Hay navieras que no admiten menores de 18 años en estos viajes, como es el caso de Viking. Pero también las hay que sí admiten niños y adolescentes, como Lindblad/National Geographic a partir de 1 año de edad.
En mi expedición había tres niños a bordo y eran un encanto. Como cada naviera tiene sus propias reglas es mejor consultar si se viaja con niños, sabiendo de antemano que puede haber límites por edad y/o peso y que puede haber restricciones para embarcar en uno de estos viajes que son más laxas que las que se imponen para poder subirse a las zodiac.
Finalmente, las embarazadas pueden disfrutar de estos viajes pero no pueden embarcar si han alcanzado la semana 23-24 de gestación.
Conclusión
La expedición a la Antártida no es un viaje más. Es una experiencia que combina naturaleza salvaje, ciencia, historia y aventura en un entorno al que muy pocos tienen acceso. Elegir bien el barco y el itinerario es lo que marca la diferencia entre un viaje memorable y uno que no termina de encajar con lo que buscabas.
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Preguntas frecuentes
¿Me pueden ayudar en el mud room?
Sí, puedes pedir ayuda y antes de subirte a la zodiac el personal del barco se va a asegurar de que tu chaleco salvavidas esté correctamente colocado.
¿Puedo llevar agua en los desembarcos?
Sí, puedes llevar una botella de agua en una mochila que siempre debes cargar.
¿Qué pasa si he desembarcado y quiero regresarme al barco antes de que llegue el turno de mi grupo?
Habla con un miembro del equipo expedicionario y podrás subirte a la zodiac de regreso cuando quieras.
¿Se sabe de antemano dónde se va a desembarcar?
No, es una decisión que toman los jefes de expedición junto con los capitanes y puede cambiar tantas veces como sea necesario para garantizar la seguridad de los pasajeros y que no se molesta a la fauna.
¿Tengo que atender a las conferencias?
No, si no estás interesado. La única reunión obligatoria es la de seguridad del primer día. Si no hablas inglés debes acudir igualmente y aprender las reglas visualmente.
